jueves, julio 16, 2026

Mundial 2026: Argentina 2 - Inglaterra 1

 "Es solo un partido de fútbol" dijo Scaloni en los días previos.

Dijo lo que tenía que decir. Y uno se imagina que los jugadores, que no suelen tener ningún tipo de expresión política, lo ven de verdad así, y que no quieren complicar más el asunto y concentrarse en el fútbol, sin agregarse presión innecesaria.

Alcanzaron 2 minutos de partido para darse cuenta de que era otra selección la que salió a la cancha en esta semifinal para el recuerdo. Empezaron de movida a marcarles la cancha a los ingleses, avisándoles que los iban a cagar a patadas. Ellos también pegaron, y yo me imaginé que las rojas no tardarían en llegar. Al final la violencia descendió a niveles normales cuando las amarillas empezaron a fluir. Pero hablemos de fútbol.

Scaloni decidió sacar a De Paul en el 11 inicial porque vio lo mismo que vimos todos: que Rodrigo estaba flojo. Puso a Simeone hijo. El resto lo mantuvo. Y hay que reconocer que Molina nos hizo sufrir. Nos entraban siempre por su lateral y empezamos a ver que se nos venía la noche. Inglaterra apretaba arriba y no dejaba armar el juego que sabemos hacer. Y cuando atacaban, en dos pases llegaban al area nuestra. Los envidiaba. Así me habría gustado jugar a mí ese partido. Sin embargo, hacíamos lo que podíamos.

En el segundo tiempo, pasó algo terrible para Inglaterra: hicieron un gol. Eso les dio la tranquilidad como para dejar de apretar arriba y empezaron a hacer tiempo. Los puteé tremendamente a esos conchudos. Pero eso terrible que les pasó (y no a nosotros) nos dio el espacio como para arrancar el juego. Messi se notaba que quería salvar las papas, y no se equivocaba porque por como venía el partido, todos pensábamos lo mismo: nos salva él no no nos salva nadie. Pero cada vez que la agarraba, se le venían 3 encima. Era ese el plan inglés para dominarlo, y les estaba saliendo.

Y vienen los cambios de Scaloni. Con el diario del lunes, hay que erigirlo en el estratega del olimpo de los dioses. Si no hubiese salido bien, todavía le estarían preguntando en qué carajo pensó cuando lo sacó a Paredes. Pero metió a Ota, a De Paul y a Montiel. Todos entraron espectacularmente. De Paul hizo buen uso de haber estado en el banco porque salió con todo y el equipo cambió. Montiel dio más tranquilidad y Ota se hizo respetar en el area. Y al fin y al cabo, entra Lautaro.

Lo que vino después, lo explicó mejor que todos el técnico alemán que tiene Inglaterra: preparás un partido para neutralizar a Messi, te va saliendo bien todo, pero te descuidás dos minutos y el tipo te resuelve el partido.

Argentina se le fue al humo a los ingleses. Iban 80 minutos y seguíamos abajo. El desagradable del arquero de ellos sacó cabezazos increíbles. Nos enfrentan los arqueros más espectaculares de todo el mundial, loco! Messi entendió que no iba por el medio y al igual que con Suiza se fue a la derecha, llevándose a su séquito de marcadores, produciendo espacios en el centro. Así pues, al igual que Maxi Rodriguez o el mismo Enzo contra México en Qatar, el gardelito sacó un zapatazo de 25 metros luego  de un pase de Messi -cuando no- que se clavó en el ángulo y nos dio el empate.

Faltaban una punta de minutos y lo único que queríamos es no tener que ir al alargue. Y lo hermoso que tiene este equipo es que va siempre al frente. No especula con nada. Se mandó con todo a buscarlo y luego de un tiro en el palo de Mc Allister, continuó la jugada Messi y le puso la pelota en la cabeza al único que estaba en el área que mide menos de 1.85 metros para que ponga el 2-1 triunfal: Lautaro Martínez.

Todos a festejar. A llorar de la alegría. A poner las cosas en su lugar. Porque Inglaterra podrá tener un equipo fuerte, pero lo que no tiene, es temple. Y eso, que a nosotros nos sobra, no es algo que se puede copiar mirando videos. Se tiene o no se tiene. Y llegamos de nuevo a la final merecidísimamente.

 Se viene España, que dejó a Francia completamente anulado en la otra semi. A soñar que hay con qué. Vamos Argentina!


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