lunes, julio 20, 2026

Mundial 2026: Argentina 0 - España 1

 Perdimos una final. Se acabó el sueño de los números imbatibles de Messi. Si por algo queríamos salir campeones, además de las razones obvias, es porque en la era del excel, queríamos coronar la carrera del astro argentino con récords que jamás puedan ser vencidos.

No nos desviemos y vayamos al fútbol. Ahora se pueden decir algunas cosas en voz alta porque ya no pueden traer mala suerte. Lo primero es que España, al igual que lo hizo con Francia en la semifinal, nos borró de la cancha. No pudimos patear ni una sola vez al arco en 120 minutos. Ni una vez. Las estadísticas eran abrumantes y hasta vergonzantes: 21 llegadas de ellos y 0 nuestras. No supimos desde lo táctico (Scaloni) ni desde las avivadas o genialidades individuales romper el firme dominio gallego. No hay otra forma de explicarlo.

Esta selección, que si merecía ser campeona era más que nada por el temple y los huevos; por la épica y las remontadas históricas, nunca jugó un juego deslumbrante. Más que nada intentó tocar como siempre lo hace, y sobre el final (12 de los 19 goles que hizo fueron después del minuto 78) metía el pie en el acelerador con atropelladas. Pero a veces no salió. Y cuando te enterás de que a España en todo el mundial, aún sin ganarle a Cabo Verde y apenas ganarle a Uruguay, solamente recibió un gol en todo el torneo, te das cuenta a priori de que va a ser un partido difícil. Que si nos costaron tanto Egipto y demás en un camino fácil en los papeles, España ya era otra cosa.

Veníamos envalentonados con el triunfo a Inglaterra, un grande y candidato, y apelando a eso, y al "de más a menos" que siempre tienen los campeones, podíamos soñarlo. Pero el equipo no respondió. El Dibu, que no venía brillando y que las dos o tres veces que nos llegaban, entraban todas, esta vez brilló. Queríamos otra vez decir que ganamos porque el Dibu nos salvó. Queríamos creer que ahora sí se iba a despertar el fútbol de Qatar 22. Pero no. Eso faltó a la cita. Jugadores cansados, imprecisos, sin alternativas, sin siquiera intentar la heroica. Sin siquiera patear al arco desde 40 metros porque ni al área nos podíamos acercar.

De Paul, mal de nuevo. Paredes que entra y al minuto queda rengo virtual al hacerse sacar una amarilla estpúpidamente. Messi que no podía inventar nada porque la pelota la tenía el rival siempre. Nico que intentaba pero chocaba siempre y nunca tenía a alguien al lado. Todos en un nivel bajo e impreciso. No habremos hecho 3 pases seguidos. Parecía otra selección que esa que mueve la pelota de lado a lado buscando el hueco. Ni una vez pudimos hacer siquiera eso. Y ni hablar después de la expulsión de Enzo, que ni con cambios podíamo sintentar otra cosa más que defendernos y aspirar tristemente a lo spenales. Hasta el gol de España. Ahí apareció, en los últimos 15 del alargue, la mística guerrera. España sacó el pie del acelerador arriesgándose a que le hagamos la de Egipto (yo no lo hubiese hecho ni loco) y Argentina llegó a pisar el área con dos o tres bastante claras que hasta ayer entraban siempre, pero el destino, como dije antes, no lo quiso esta vez.

Scaloni, si además del planteo táctico pobre o casi inexistente se le puede reclamar algo, es lo que dije cuando vi con qué equipo encaró los últimos dos amistosos previos al mundial: después de probar un montón de jugadores, fue con el mismo equipo calcado que en Qatar. Y eso a mí me sonó mal. Faltaba hambre de gloria en el 11 titular. Esos jugadores ya están en el cielo. Y si bien quieren más, sabemos que no es lo mismo cuando al final, uno puede pensar que ellos quizás, "ya están hechos", como decía la propaganda de TyC. Lucharon hasta el final, sí. Pero en la final, gran parte del partido, casi todo, no supieron qué hacer en la cancha y se notó mucho.

Si hubiésemos salido campeones, a diferencia de 2014, no habría sido injusto porque hicimos méritos suficientes como para que sea el campeón de la lucha incansable. Pero España fue más con su fútbol y también es justo que hayan ganado, por más que duela.

Ahora hay que arrancar de nuevo. Con Nico Gonzales, con Nico Paz, con Barco, con Lo Celso. Hay que dar un paso al costado. Quizás llegue el momento del Cholo Simeone como técnico. No sé. Creo que si no es él, o Gallardo, todos los demás pueden ser poco en los papeles. Así como los 3.5 años desde Qatar se nos pasaron rápido porque festejamos sin parar, estos 4 años que se vienen, creo que van a ser largos.

Pasamos un lindo mundial. En lo personal lo viví en familia con todos. Lo disfruté mucho. Emociones a tope. Quedará un lindo recuerdo por haberlo dado todo. Tanto ellos como nosotros que hicimos las mil y una. Y al final de eso se trata la vida misma. Momentos que quedan guardados. 

 Un Mundial con más resiliencia y actitud que fútbol

jueves, julio 16, 2026

Mundial 2026: Argentina 2 - Inglaterra 1

 "Es solo un partido de fútbol" dijo Scaloni en los días previos.

Dijo lo que tenía que decir. Y uno se imagina que los jugadores, que no suelen tener ningún tipo de expresión política, lo ven de verdad así, y que no quieren complicar más el asunto y concentrarse en el fútbol, sin agregarse presión innecesaria.

Alcanzaron 2 minutos de partido para darse cuenta de que era otra selección la que salió a la cancha en esta semifinal para el recuerdo. Empezaron de movida a marcarles la cancha a los ingleses, avisándoles que los iban a cagar a patadas. Ellos también pegaron, y yo me imaginé que las rojas no tardarían en llegar. Al final la violencia descendió a niveles normales cuando las amarillas empezaron a fluir. Pero hablemos de fútbol.

Scaloni decidió sacar a De Paul en el 11 inicial porque vio lo mismo que vimos todos: que Rodrigo estaba flojo. Puso a Simeone hijo. El resto lo mantuvo. Y hay que reconocer que Molina nos hizo sufrir. Nos entraban siempre por su lateral y empezamos a ver que se nos venía la noche. Inglaterra apretaba arriba y no dejaba armar el juego que sabemos hacer. Y cuando atacaban, en dos pases llegaban al area nuestra. Los envidiaba. Así me habría gustado jugar a mí ese partido. Sin embargo, hacíamos lo que podíamos.

En el segundo tiempo, pasó algo terrible para Inglaterra: hicieron un gol. Eso les dio la tranquilidad como para dejar de apretar arriba y empezaron a hacer tiempo. Los puteé tremendamente a esos conchudos. Pero eso terrible que les pasó (y no a nosotros) nos dio el espacio como para arrancar el juego. Messi se notaba que quería salvar las papas, y no se equivocaba porque por como venía el partido, todos pensábamos lo mismo: nos salva él no no nos salva nadie. Pero cada vez que la agarraba, se le venían 3 encima. Era ese el plan inglés para dominarlo, y les estaba saliendo.

Y vienen los cambios de Scaloni. Con el diario del lunes, hay que erigirlo en el estratega del olimpo de los dioses. Si no hubiese salido bien, todavía le estarían preguntando en qué carajo pensó cuando lo sacó a Paredes. Pero metió a Ota, a De Paul y a Montiel. Todos entraron espectacularmente. De Paul hizo buen uso de haber estado en el banco porque salió con todo y el equipo cambió. Montiel dio más tranquilidad y Ota se hizo respetar en el area. Y al fin y al cabo, entra Lautaro.

Lo que vino después, lo explicó mejor que todos el técnico alemán que tiene Inglaterra: preparás un partido para neutralizar a Messi, te va saliendo bien todo, pero te descuidás dos minutos y el tipo te resuelve el partido.

Argentina se le fue al humo a los ingleses. Iban 80 minutos y seguíamos abajo. El desagradable del arquero de ellos sacó cabezazos increíbles. Nos enfrentan los arqueros más espectaculares de todo el mundial, loco! Messi entendió que no iba por el medio y al igual que con Suiza se fue a la derecha, llevándose a su séquito de marcadores, produciendo espacios en el centro. Así pues, al igual que Maxi Rodriguez o el mismo Enzo contra México en Qatar, el gardelito sacó un zapatazo de 25 metros luego  de un pase de Messi -cuando no- que se clavó en el ángulo y nos dio el empate.

Faltaban una punta de minutos y lo único que queríamos es no tener que ir al alargue. Y lo hermoso que tiene este equipo es que va siempre al frente. No especula con nada. Se mandó con todo a buscarlo y luego de un tiro en el palo de Mc Allister, continuó la jugada Messi y le puso la pelota en la cabeza al único que estaba en el área que mide menos de 1.85 metros para que ponga el 2-1 triunfal: Lautaro Martínez.

Todos a festejar. A llorar de la alegría. A poner las cosas en su lugar. Porque Inglaterra podrá tener un equipo fuerte, pero lo que no tiene, es temple. Y eso, que a nosotros nos sobra, no es algo que se puede copiar mirando videos. Se tiene o no se tiene. Y llegamos de nuevo a la final merecidísimamente.

 Se viene España, que dejó a Francia completamente anulado en la otra semi. A soñar que hay con qué. Vamos Argentina!


domingo, julio 12, 2026

Mundial 2026: Argentina 1 (3) - Suiza 1(1)

 Pasamos a semifinales. Impresionante logro. Y fijate cómo lo escribí. Revisá en otros mundiales que la gente ya iba al obelisco con el pase a cuartos. Y acá estoy, escribiendo sin signos de admiración. Es tan loco ser un humano, influenciado por el camino y no solo por los números y los resultados. Ahí está la diferencia entre los "periodistas" que se la pasan hablando de récords y tablas que ponen arriba a tal o cual porque hizo un gol en el minuto 14 antes que todas las otras selecciones y demás boludeces. Y lo que uno siente, de acuerdo a cómo se consiguió el logro.

Los humanos somos consecuencias de las situaciones emocionales que vivimos. Y hoy, durante todo el partido, con el alargue incluido, yo en lo personal, no sufrí. No tuvo ni punto de comparación con lo de Egipto. Creo que es fácil estar de acuerdo en eso. Y es por eso justamente que si bien estoy contento, no es con la misma intensidad que el otro día. El desahogo de Egipto te levanta el nivel de festejo. Hoy llegamos a una semifinal y estamos en la oficina tranquilos. Nos acostumbramos a ser grossos.

 Bueno, pasemos al fútbol: Suiza nos robó la pelota. No sé si se la cedimos. No nos cuentan esas cosas. En vez de ver a la albiceleste pasando la pelota de lado a lado en tres cuartos de cancha buscando el hueco, los veíamos a los suizos y nosotros jugando al cotragolpe como equipo chico.

Arrancamos ganando temprano y todos dijimos "bueh, esta vez no vamos a sufrir". Yo tenía ese presentimiento, y hasta dije en ese momento que el segundo iba a ser de Julián. Que lo veía venir. Acerté una de dos. Aparentó después de eso, que nos metimos atrás. Pero faltaba un montón! Todos queríamos meter uno más para estar tranquilos. Y ahí nos empatan. Dibu, afortunadamente, al margen del gol, atajó un montón, y eso es imprescindible para su autoestima, su seguridad para lo que viene.

Y no pudimos rematarlo. Yo deseando no llegar al alargue porque los veo cansados a todos. Pero bueno. Se fue al alargue a pesar de tener un jugador más por la expulsión de Embole por simular. Una lástima por el desgaste, pero el lado bueno fue el golazo impresionante de Julián con un zapatazo al ángulo divino, y que Lautaro también la metió. Se ganó y el temple de los jugadores sale reforzado porque saben adaptarse a todo tipo de partidos. Eso es un montón. Recuerdo cómo en Qatar no supimos encontrarle la vuelta a los primeros dos partidos, así que valoremos la habilidad de la Scaloneta. Confiemos en que plantee lo que plantee Inglaterra, van a saber qué hacer.

Ahora a descansar mucho y a ver qué dice Scaloni. Uno tiende a confiar en lo que hacen porque parece haber un sistema. Entran suplentes y el equipo sigue haciendo lo mismo. Sigue su funcionamiento. Si te gusta o no te gusta, es casi secundario, porque estamos en semifinales, y eso no se discute. 

 

PD: Viejo, ¡nos quedamos hasta el final! 

Así fue el golazo de Julián Alvarez ante Suiza - LA NACION 

miércoles, julio 08, 2026

Mundial 2026: Argentina 3 - Egipto 2

 Si no nos morimos ayer, no nos mata nadie. La remontada de ayer fue terrible. Un partido en el que yo, confieso, y creo no ser el único, porque hasta Messi reconoció que sintió lo mismo, les dije a mis hijos "se acabó el mundial" en el 0-2. Y se los anularon y nos dieron otra vida. Y volvieron a meter el 2 a 0. Y ahí si que dije, después del penal errado y de esto, no hay chance de que nos levantemos. Y mi preocupación mayor fue, viviendo en el exterior, cómo mierda voy a la oficina mañana y explicao que el campeón del mundo quedó afuera con Egipto.

Pero lo imposible ocurrió. Y por eso digo siempre que el deporte les enseña a los chicos más que cualquier colegio. Los tipos no se dieron por vencidos y siguieron dale que dale. Y el milagro ocurrió. 3 a 2 y a cuartos, sin ir al alargue.

Con un flojo De Paul y varios errores de pases inexplicables. Con los delanteros medio mufados que no la consiguen embocar (ni Julián ni Lautaro) pero haciendo el trabajo sucio adelante para que los demás lo logren. Con ochocientos cambios que a mí, a esta altura, ya me dejaron tan mareado que no se quién prefiero que juegue.

Messi incansable. No como en los viejos mundiales en los que desaparecía. Quizás la presencia de sus hijos le cambió la cabeza porque sabe que lo miran y entienden. Y quizás eso lo empuja, a sus 39 increíbles años, a seguir pidiendo la pelota. A querer patear cada tiro libre, a hacer lo que haya que hacer para que la pelotita entre.

El partido lo vi con mis tres hijos. No ocurre a menudo y les dije que de este partido, se van a acordar toda la vida como ese Banfield-San Lorenzo 3 a 3 que les conté mil veces, en el abrazo con mi viejo. Y espero que hayan todavía más momentos como ese en este mundial.

Se viene Suiza en cuartos de final. El momento clave. Y hay que ver qué hace Scaloni con la ensalada de jugadores que tiene sobre la mesa. Hoy por hoy, son Messi, Dibu y el Cuti y 8 más para mí. Que haga lo que tenga que hacer. Vamos todavía.

 


sábado, julio 04, 2026

Mundial 2026: Argentina 3 - Cabo Verde 2

 Esperá que me desconecto el defibrilador y me pongo cómodo para explicar lo que se vivió entre la 1 AM y 4 AM en casa. Bah... qué te voy a explicar, si ya lo sabemos de memoria. Yo no sé si nacimos para sufrir, o es que el que escribe la historia lo hace así para darle suspenso y que todo sea tan épico.

Nos tocó Cabo Verde, y a pesar de toda la cautela en las declaraciones, en el PRODE todos le poníamos 3-0 a la Scaloneta. Esa es la verdad. Un equipo africano que viene de una islita que hablan portugués, y que por primera vez juega un mundial. No les pudo ganar ni España ni Uruguay. Nosotros sí. Te conté el final.

Tienen un arquero es es una maravilla, que de no mediar sus atajadas, hoy Messi no tendría solamente un gol más sino 4 en su haber en este mundial. Fuera de eso, creo que en esta montaña rusa de emociones que fue este partido, todos nos acordamos de la frase "los goles que no se hacen en un arco, se hacen en el otro". Pasamos de pelotearlos para entrar con pelota y todo al arco, a pedir la hora y festejar los laterales porque a los 120 minutos (que sumados los tremendos descuentos hicieron que el partido "dure" 3 horas) los jugadores ya no daban más, mientras que los de Cabo Verde parecía poder ir a jugar otro partido cuando terminase ese.

Yendo a los jugadores, me costó encontrar a alguien que la rompa. Sí algunos héroes como el Dibu que se sacó todo de manera Filliolesca. El Cuti, que menos mal que volvió de la lesión. El Licha, que se levantó afiladísimo asistiendo maravillosamente a Messi y definiendo en el córner del 2-1. El resto estuvo intermitente. No sé si el calor, el cansancio o -dios no lo permita- el estado de ánimo ante la adversidad.  Porque a Messi de a ratos no se lo veía por ningún lado. Enzo lo mismo. Uno se preguntaba si habían salido. Los delanteros (Lautaro y Julián) no dieron mucho que hablar, y a mí me parece que Nico Gonzales viene tocando bocina desde atrás eh. Ojo.

Me parece que se lo explotó poco a Molina y que en general esa forma de jugar que solemos tener, de mantener la pelota en nuestro poder y hacerla circular hasta que se produzca el hueco, se dejó de lado. Uno se vuelve a preguntar de nuevo por qué. Si es que los delanteros no se movían para generar ese hueco o esas ganas de tirarles una pelota al pique para romper el offside. Pero lo cierto es que el juego se vio más desesperado que lo que estamos acostumbrados a verle a la Scaloneta.

El mejor gol de la noche nos los hizo Cabo Verde. El segundo, que pareció calcado al de Enzo contra México el mundial pasado. Y sorprendentemente nadie habla hoy de un penal que ni fue a revisión del VAR cuando íbamos 1-1: la pelota se desvía completamente en la mano de un Caboverdiano adentro del área cuando el cabezazo de McAllister iba rumbo al gol. No sé si habrá sido solo en mi tele o qué. Yo vi un penal más claro que una luna llena. Scaloni bien metiendo cambios. Creo que mientras todos sufríamos, él anotaba y decidía para el próximo partido, que es en solamente 3 días más. Veremos si mete cambios en el 11 o sigue confiando. Él sabe que no hay tiempo para reinventarse. Hay que ganar con los que mejor estén.

Ahora se viene Egipto, cuyo director técnico festejó el pase a octavos por penales paseándose por el césped con una bandera palestina, contrariando las leyes de la FIFA que no permite ningún tipo de manifestación política. Solo por eso hay que ganarles, además de para seguir sumando y avanzando en este mundial largo, que ya está dejando su clásico sello de "para  gozar, hay que saber sufrir".

Cuti y Lisandro, los chamanes de la Selección Argentina que fueron claves ante Cabo Verde